¿Superará Sascha un trauma de hace seis años?
Hace prácticamente seis años, día por día, Alexander Zverev disputó por primera vez en su carrera una final de Grand Slam. En la final del Abierto de Estados Unidos, el título estaba al alcance de la mano cuando ya ganaba por 2-0 a Dominic Thiem. Sin embargo, entonces se produjo el colapso que ha perseguido al alemán durante años. Acabó perdiendo el partido por 2-3.
Sin embargo, Sascha ya es ganador de un Grand Slam, tras imponerse en Roland Garros en 2026, y llega como favorito, con una nueva confianza en sí mismo, a este partido, en el que nuestro pronóstico de Alexander Zverev contra Ben Shelton también apunta a la victoria del alemán. Y, sin embargo, debería quedar claro que esta final, para uno de los jugadores más fuertes físicamente del circuito ATP, se decidirá, ante todo, en el plano psicológico.
Hay un sinfín de razones para que Sascha no deje que surja ni por asomo el miedo al fracaso. Es campeón olímpico, dos veces campeón del mundo y, desde mayo de 2026, también ganador de un Grand Slam. Además, se enfrenta ahora a un rival al que siempre ha vencido en sus cinco enfrentamientos y contra el que lleva una racha de diez sets ganados consecutivos.
No obstante, el pronóstico del partido entre Alexander Zverev y Ben Shelton no debe pasar por alto el hecho de que «Big Ben» eliminó a Carlos Alcaraz en cuartos de final. El estadounidense cuenta además con el apoyo del público de la Gran Manzana, que ansía ver al primer ganador estadounidense del US Open en 23 años (Andy Roddick, 2003). No obstante, la victoria de Sascha, por quien apostamos, también sería histórica. El último alemán que ganó el US Open fue Boris Becker (1989).
Además, Sascha tampoco dio ninguna oportunidad a su rival en la semifinal contra Karen Khachanov, a quien venció por un contundente 3-0. Aunque el alemán, que partía como cabeza de serie número uno en Nueva York, pasó por dos momentos de gran incertidumbre y, en los partidos maratonianos de la primera semana del torneo, solo logró dos ajustadas victorias por 3-2, encadenó después cuatro victorias limpias por 3-0 seguidas. A su rival de 23 años no le resultó tan fácil ahorrar fuerzas, aunque demostró su capacidad de remontada frente a su compatriota Frances Tiafoe y, tras ir perdiendo por 0-1 en sets, acabó imponiéndose por 3-1 en 3 horas y 18 minutos. Ya anteriormente había perdido el primer set contra Carlos Alcaraz y Tallon Griekspoor.
Alexander Zverev – Ben Shelton: enfrentamiento directo / balance H2H
Cara a cara: 5-0
Los caminos de ambos jugadores se han cruzado cinco veces hasta la fecha y, en los cinco casos, Alexander Zverev se impuso finalmente al estadounidense; la última vez, en la fase previa de las Finales ATP de 2025 por 2-0 (6-3 y 7-6). De hecho, el alemán solo ha cedido un único set ante Ben Shelton en los cinco enfrentamientos, concretamente el primero de todos, en Cincinnati en 2024. Con ello, Sascha ha ganado además los últimos diez sets consecutivos contra Big Ben.
Pronóstico: Alexander Zverev – Ben Shelton
Sobre el papel, Ben Shelton parece el tipo de rival en la final que cualquier aficionado desearía para Alexander Zverev. El alemán ha ganado los últimos diez sets consecutivos contra el jugador de 23 años y lidera de forma contundente el cara a cara con un 5-0 a su favor. Y, sin embargo, Big Ben tiene la oportunidad de convertirse en el primer estadounidense en ganar el US Open en 23 años.
Con ello, se ha ganado sin duda el apoyo del público, lo que podría ser un factor decisivo. A esto se suma que el número nueve del mundo ha dado un gran salto, ya ha conseguido cuatro títulos en 2026 e incluso ha defendido con éxito su título en el torneo Masters de Canadá. Por lo tanto, su victoria contra el gran favorito, Carlos Alcaraz, en el US Open tampoco surgió de la nada.
Y, sin embargo, Sascha ha desafiado todas las adversidades y, tras cuatro victorias consecutivas por 3-0, ha llegado a la final de Flushing Meadows de forma muy convincente. De todos modos, el alemán parece haber madurado desde que ganó el título de Roland Garros. Consideramos que el riesgo de que el «trauma de Thiem» y el miedo al fracaso vuelvan a aflorar y de que, seis años después de su derrota más amarga, vuelva a fracasar en parte por culpa de sí mismo, es más bien bajo.

