¿Será esta la última vez que Harry Kane pise el escenario del Mundial?
El partido por el tercer puesto es la cita más extraña del calendario del Mundial y, sin embargo, el pronóstico de Francia vs. Inglaterra no carece en absoluto de importancia. No es una final, pero tampoco es un partido por la clasificación cualquiera. Es un premio de consolación con medallas. Una última cita televisiva, un último escenario para estadísticas, despedidas y heridas abiertas esperan a los jugadores de ambas selecciones en el pronóstico de Francia contra Inglaterra.
Para estas dos selecciones ambiciosas, este partido en Miami llega en un momento especialmente complicado: ambas naciones se creían en el buen camino hacia la final. Francia e Inglaterra han marcado el torneo durante el tiempo suficiente como para no ser descartadas simplemente como fracasadas. Y, sin embargo, ninguna de las dos viaja a Nueva York para la final, sino a Florida para el partido por el bronce.
La Equipe Tricolore perdió 0-2 contra España y, por primera vez en este Mundial, no dio la impresión de ser un equipo al que todos tuvieran que temer. A diferencia de los franceses, el equipo de Thomas Tuchel llegó incluso a ir ganando contra Argentina y estuvo a 35 minutos de su primera final mundialista desde 1966. Pero Lionel Messi y sus compañeros ejercieron una presión cada vez mayor y quizá también se beneficiaron de que los Three Lions se replegaran cada vez más.
Eso es lo que hace que este duelo sea interesante. No porque el tercer puesto sea el gran sueño, sino porque muestra cómo dos grandes naciones del fútbol afrontan la decepción. El desarrollo del torneo hasta ahora nos ha revelado las fortalezas de ambos aspirantes a medalla y nos lleva a apostar por los goles. Didier Deschamps y Thomas Tuchel suelen optar por un riesgo limitado y valoran el control del juego.
Pronóstico de la IA para Francia vs. Inglaterra
La IA apuesta por Francia en lo que respecta a la victoria. Con una probabilidad de victoria del 43,6 % tras los 90 minutos, se confía mucho más en la Equipe Tricolore que en los ingleses (30,1 %). Según los cálculos, la probabilidad de empate es del 26,3 %. En cuanto a la clasificación tras 120 minutos o en la tanda de penaltis, los franceses son incluso favoritos con un 58,6 %. Resulta interesante el hecho de que, en la fase eliminatoria, Francia solo encajó goles en la semifinal contra España y, en total, solo en dos partidos de la fase de grupos. Por eso nos decantamos por la opción «Ambos equipos marcan: No». En Interwetten, la cuota de 2,85 corresponde a una probabilidad de que se produzca de solo el 35,09 %, mientras que en el pronóstico de IA para el Francia-Inglaterra se obtiene un claro valor del 40,7 %.
Francia – Estadísticas y estado de forma actual
Durante gran parte de este torneo, los franceses han sido el equipo de la velocidad, la clase individual y la potencia ofensiva. Kylian Mbappé, Ousmane Dembélé, Michael Olise y Bradley Barcola habían arrollado a sus rivales en algunas fases.
Didier Deschamps parecía haber vuelto a encontrar, en su gira de despedida, un equipo capaz de combinar su lógica pragmática en los torneos con una calidad ofensiva espectacular. Entonces llegó España. El 0-2 en la semifinal no fue simplemente una derrota. Fue una derrota aplastante.
Francia no encontró el ritmo, ni el control del partido, ni una verdadera fuerza ofensiva. Mbappé no protagonizó ninguna jugada decisiva, Olise fue neutralizado, Dembélé se desvaneció y Barcola fue sustituido muy pronto. No fue hasta el minuto 82 cuando la Equipe Tricolore realizó su primer disparo a puerta. Para un equipo con esta plantilla ofensiva, un xG de 0,48 resultaba casi absurdo.
De favorita a equipo desilusionado
Deschamps había apostado por cuatro auténticos delanteros, una estrategia que había funcionado contra muchos rivales, pero que contra España minó el propio equilibrio del equipo. Francia quería presionar alto, pero no conseguía un control limpio del balón. Mbappé comentó después que contra España habrían tenido que presionar hombre a hombre.
En cambio, la presión francesa solía parecer a medias: agresiva por delante, demasiado abierta por detrás y poco compacta en el centro. A esto se sumaron contratiempos individuales. Adrien Rabiot recibió una tarjeta amarilla muy pronto y tuvo que abandonar el campo en el descanso. William Saliba jugó lesionado y solo aguantó media hora.
Para Deschamps, este partido contra Inglaterra supone ahora su despedida tras 14 años. Es el seleccionador más laureado de Francia, campeón del mundo como jugador y como entrenador, una figura emblemática del fútbol francés. Pero este final no parece una coronación. Más bien plantea la pregunta de si con esta generación no se habría podido lograr aún más.

Inglaterra – Estadísticas y estado de forma actual
Si la semifinal de Francia fue una desilusión, la derrota de Inglaterra ante Argentina fue un drama ya conocido con un nuevo envoltorio. Anthony Gordon adelantó a Inglaterra en el minuto 55. Fue exactamente el tipo de gol que Thomas Tuchel tenía en mente: rápido, claro, vertical, con Morgan Rogers como asistente y Gordon como rematador certero.
Inglaterra había controlado a Argentina durante el tiempo suficiente, había mantenido a Messi alejado del centro del campo y, en la primera parte de un partido acalorado y desordenado, había hecho precisamente lo que suelen exigir las semifinales: sufrir, controlar, esperar. Tras el gol, Tuchel cambió de estrategia, incorporó refuerzos defensivos y quiso cerrar huecos, además de reforzar a su zaga en los duelos aéreos.
Un plan que, teniendo en cuenta lo ocurrido en el torneo hasta entonces, no era ninguna idea descabellada. Incluida la semifinal contra La Albiceleste, los Tres Leones no han encajado más de 0,08 goles esperados por cada disparo a puerta en este Mundial. Este equipo rara vez concede posiciones de tiro prometedoras.
El último escenario secundario de los grandes delanteros
Para los espectadores neutrales, este partido también cobra importancia gracias a Harry Kane y Kylian Mbappé. El capitán inglés ha cuajado un gran torneo. Seis goles, grandes momentos, mucha responsabilidad. Y, sin embargo, vuelve a plantearse una pregunta amarga: ¿volverá a tener una oportunidad realista de ganar un Mundial?
En 2030 tendrá 36 años. Por supuesto, puede fijarse en Messi, que a sus 39 años sigue marcando una final. Pero Messi no es una referencia: es una excepción. Kane adora la selección y nadie debería descartarlo de este equipo. Junto con Jude Bellingham, ha marcado doce de los catorce goles de los Three Lions (seis cada uno).
Los partidos por el tercer puesto son difíciles de predecir, ya que dependen en gran medida de la motivación, la rotación y el estado emocional. Los entrenadores suelen aprovechar este partido para dar minutos a jugadores que hasta entonces habían tenido poca participación. Al mismo tiempo, Francia contra Inglaterra, Mbappé contra Kane y el último partido de Deschamps son elementos demasiado importantes como para tratarlo únicamente como un partido amistoso.
Además, desde 2014, todos los partidos por el tercer puesto en un Mundial han tenido «menos de 3,5 goles».

Francia – Inglaterra: enfrentamiento directo / balance H2H
En este milenio se han disputado ocho encuentros entre estas dos selecciones. Francia ganó cinco de ellos y solo sufrió una derrota. Quedan dos empates, ambos por 1-1. Desde el año 2000, siete de los ocho enfrentamientos tuvieron un máximo de tres goles.
Francia – Inglaterra: pronóstico
Es probable que Francia intente volver a jugar de forma más vertical y con mayor libertad. Contra España, se aislaron las bandas, se controló el centro y se cortaron las conexiones con Mbappé. Contra Inglaterra podrían abrirse espacios si Tuchel vuelve a defender muy atrás o realiza una rotación importante.
Inglaterra, por su parte, debe decidir si se muestra más audaz tras las críticas recibidas en semifinales. Frente al ritmo de Francia, un planteamiento demasiado ofensivo sería arriesgado, pero limitarse a defender no haría más que repetir los problemas. La mejor versión de los Tres Leones en este torneo se vio cuando Kane, como enlace, pudo habilitar a Bellingham, Gordon, Saka o Rogers en sus carreras.
El Francia-Inglaterra no es el partido que estas dos naciones querían. Francia quería despedir a Deschamps en la final. Inglaterra quería reescribir por fin la vieja historia y llegar a su primera final del Mundial desde 1966. Ahora solo queda el bronce.
Esto suena a menos de lo que es. Para Les Bleus es la última oportunidad de demostrar que el partido contra España fue un tropiezo y no el verdadero rostro de esta generación. Para Inglaterra es la oportunidad de terminar otro torneo no solo con dolor, sino con una victoria. Que lo consigan depende menos de grandes revoluciones tácticas que de su actitud.

